No pudo ser, Peque pasó demasiado tiempo arrastrando su dolor y a mí se me hizo imposible soportarlo ni un día más… Decidimos sacrificarlo para que dejara de sufrir y ese fue su final; el pasado lunes 10 de Agosto a las 11 h. nuestra veterinaria lo sedó para que se fuera tranquilo. Mientras hacía efecto la inyección estuve a su lado, acariciándole y susurrándole como siempre lo mucho que lo quería…



Adiós mi Pequeño, adiós mi amor, te querré siempre, siempre…
Agosto 12, 2009 a las 9:34 pm |
Peque ha sido el gato más bueno y dulce que he tenido nunca. Me pregunto porqué las desgracias caen siempre sobre los que menos las merecen. Si hay un dios tiene ser un pedazo de *****ón como no hay dos.
Te echaré de menos pequeñajo. :’(
Agosto 18, 2009 a las 9:36 am |
Hola, Gloria.
Comparto tu dolor por la marcha de Peque. A veces se llora más cuando se van ell@s que cuando nos dejan algunas personas.
En respuesta a tu comentario, por supuesto utiliza el galgo para tu web.
gracias y un abrazo
Agosto 19, 2009 a las 8:07 am |
Ahora duele mucho, lo sabemos. Pero algún día el dolor remitirá y sólo permanecerá el recuerdo… ¡Dedicamos una amplia sonrisa a este pequeño que ha dejado una estela tan grande!
¡Saludetes y ánimo!