
La nueva mirada de Simba
Quisiera ver el mundo cómo ahora lo ve él, ser capaz de entender lo que para Simba supone el haber recuperado la vista, volver a descubrirlo todo de nuevo y con la suerte de contar a su lado con alguien que lo cuida y lo mima como si fuera uno de los suyos.
Ahora sí, ahora podemos decir que por fin Simba tiene una mirada dulce, unos ojos oscuros de mar profundo, suaves y amables, que irradian felicidad; son dos luceros nuevos.
Su casa de acogida nos cuenta cómo evoluciona, ahora después de todo este tiempo con él, que lo conocen mejor, nos lo describen como un perro buenísimo, es todo cariño y dulzura. Sobrevive a sus compañeros de fatigas, superando gruñidos y el poder territorial de las mascotas de la persona que lo cuida, esperando con paciencia a que su compañera Nina acabe de comer para empezar él. Se ha hecho amigo de los gatines, de hecho duermen al lado de él (lástima que no tengamos fotos, serían dignas de ver). Se deja bañar, curar, secar con el secador y todo sin moverse del sitio… ¡Ya quisiera yo eso con los míos
!
Al principio de los paseos es un poco impaciente y tira, pero en cuanto hace dos veces pis ya va sin apenas tirar de la cuerda, muy tranquilo. Y cuando se cruzan con otros perros, sean machos o hembras, Simba ni se inmuta, se deja oler, pero no les hace ni caso. Le encanta jugar con una pelota, se la lanzas y a no ser que este en un sitio con poca luz, la encuentra sin problemas y la trae. Perfectamente no ve, pero se defiende bastante bien, sobre todo, durante el día.
¿Por qué no un final feliz, un final perfecto para Simba? Necesita adopción, como todos, pero sobre todo, los cuidados y el cariño que un día le negaron.
Aquí os dejo otra fotico donde se le ve sentado en el sofá, tan tranquilito, incluso parece que está posando para la foto. No me digas que no te lo llevarías a casa…

Simba mirándote a los ojos
Si te animas a adoptarlo, ponte en contacto con la Protectora de Animales de Ciudad Real o bien a través del blog mediante un comentario.
Gracias.