Archivo de Marzo 2009

La mirada de Simba

Marzo 17, 2009

En la historia de Simba había mucho que contar y, sobre todo, muchos objetivos por alcanzar…

Este es Simba… Dar a conocer su historia, su enfermedad, convertirlo en el protagonista de al menos el tiempo que dedicaste a leer el artículo. GRACIAS POR LEER SU POST.

Los ojos de Simba antes de la operación

Los ojos de Simba antes de la operación

Necesitamos ayuda… Han sido muchos los que han pasado por el blog y todas las ayudas han sido bien recibidas: las económicas, los ánimos, el interés por su estado… hasta las críticas :-P . GRACIAS A TODOS.

La operación… El viernes 13, aunque la fecha pueda asustar, se logró el tercer objetivo: operar a Simba. Rosa, nuestra veterinaria, realizó una compleja cirugía que le ha permitido a Simba recuperar la vista. Aún tiene que pasar por la recuperación, pero está hecho un valiente y podrá con todo lo que venga por delante. GRACIAS A ROSA por su esfuerzo, su trabajo y su profesionalidad.

Después de la operación...

Después de la operación...

Ahora nos queda lo más difícil: encontrarle un hogar. En cuanto Simba esté completamente recuperado estará preparado para que lo adopten. Ahora es un perro feliz, que puede ver lo que le rodea, con ganas de vivir. Está castrado y educado. Merece un hogar, una familia que lo quiera y lo cuide, que le aporte todo lo que un día le robaron por evitar gastarse cuatro duros…

AYÚDANOS A ENCONTRARLE UN HOGAR!!

La mirada de Simba

La mirada de Simba

Si quieres adoptar a Simba puedes ponerte en contacto con la Protectora de Ciudad Real o bien dejando un comentario en el blog. Si no puedes hacerlo, pasa el enlace a todos tus contactos, seguro que alguno sería un perfecto dueño para nuestro Simba

Cuánto pesa la responsabilidad…

Marzo 10, 2009

Hay historias que lo tienen todo… Historias felices e historias amargas, pero cuando son estas últimas, la palabra todo cobra pleno sentido, porque hay historias que jamás debieran ser escritas.

Me contaron no hace mucho la historia de Ulises, un gato que fue rescatado de un contenedor de basura con apenas 3 meses. El “encierro”, aunque breve, lo había atontado lo suficiente como para no reaccionar durante el instante que duraba el levantar de la tapa mientras alguien arrojaba su basura dentro, y el peso y el olor se le debían hacer insoportables; supongo que creyó que agotar sus últimas fuerzas en pedir socorro funcionaría, y así fue. Un amigo lo oyó al pasar al lado y se entretuvo en sacar las bolsas de deshechos hasta que dio con él. Aún recuerdo cómo describía el momento en que vio asomar el hocico por una de las asas de la bolsa de plástico en la que estaba metido, dice que cuando lo sacó, el gato sin apenas aliento, lo miró a los ojos y suspiró… Manuel lo envolvió en su sudadera con todo el cuidado del mundo y se lo llevó a casa. En cuestión de unos meses Ulises se había recuperado del todo, nosotros entre bromas, decíamos que había agotado una de sus vidas.

Por circunstancias de la vida, mi compañero tuvo que dar a Ulises en adopción, según él le tranquilizaba saber que el gato estaría bien en casa de sus tíos, en una casa enorme donde correr a sus anchas, con muchos sitios cómodos donde echarse largas siestas y donde no le faltaría cariño ni atención, sus tíos -como él decía eran muy gateros-.  Y así fue como Ulises pasó de vivir en un pequeño piso de Ciudad Real, a vivir en una hermosa casa de Porzuna.

Pero si todas las historias acabaran así, todos los finales serían felices… Ni el gato se llamaba Ulises, ni era cachorro cuando lo encontró mi compañero -que tampoco se llama Manuel-. Me han pedido prudencia, pero me puede más la rabia, y he decidido inventar una historia con final feliz para intentar dejar de llorar cada vez que pienso en Él, que fue rescatado de un patio abandonado, hambriento y malherido víctima de un intento de (no sé si llamarlo) asesinato cuando su dueño lo arrojó por la ventana del tercer piso metido en una bolsa de plástico. Porque con apenas año y medio ya había sufrido el maltrato y el abandono.

Él, que rescatado por mi compañero fue llevado a la Protectora de Animales de Ciudad Real, donde por poco muere de pena, donde no se adaptó por miedo y tristeza, y de un macho imponente, corpulento y hermoso, solo quedó un saquito de huesos sin luz en la mirada, como esperando paciente agotar sus siete vidas de una para avitar seguir sufriendo. Porque en apenas un mes se redujo a la mitad de su vida.

Y por fin la esperanza llamó a la puerta y Él fue adoptado por una familia que prometía ser lo que siempre había esperado, y recuperó las ganas de vivir, volvió a  su aspecto elegante y de expresión amable, en alguna ocasión hasta me pareció verlo sonreír… Porque alguna de las siete vidas debía de ser buena, por pura probabilidad.

Es curioso el destino, cómo todo depende del tiempo y absolutamente nada de nosotros porque si algo ha de pasar, pasará y no podemos hacer nada. Una compañera, por casualidad, vio en una foto un gato que se parecía muchísimo a Él, aparecía en la calle, tumbado al sol, disfrutando de la tarde mientras parecía posar para el fotógrafo mientras este enfocaba a su hija. Ante la sorpresa de encontrarlo fuera de casa, Inés decidió que al día siguiente iría a buscarlo, pero la parca ya había mostrado sus cartas y Él tenía todas las de perder.

Esa misma noche murío envenenado. Su cuerpo inerte quedó entre las flores del jardín junto a la iglesia del barrio donde vivía, se apagó su vida para siempre. Inés lo encontró allí, solo, frío tras pasar la noche sin más manta que las margaritas que le daban sombra… Aún no soy capaz de imaginar qué sintió en ese instante, pero estoy segura que de entre todas las sensaciones que recorrieron su cuerpo debía sentir rabia, impotencia, odio, y una tristeza inmensa. Y aún oigo sus palabras diciéndome “Solo un día, si hubiera visto las fotos un día antes…”.

Hay historias que jamás deberían ser contadas, que jamás debieran ocurrir. Me hubiera gustado quedarme unos párrafos más arriba, no haber añadido ni una sola línea más, pero es necesario gritarle al mundo que no hay derecho, que el castigo, el maltrato y el abandono deberían estar penados con cárcel, que la gente que hace eso no se merece ni el apelativo de gente, son solo una panda de descerebrados sin conciencia ninguna, y desearía decirle a mi hija, a mi hermana, a mi amiga… “No te cases con él, si eso se lo hace a un animal, qué no será capaz de hacerte a ti”.

Y seguiría gritando porque también hay más responsables en esta historia real, esa gente que cree que los gatos pueden salir a sus anchas a un mundo repleto de peligros y asesinos que mediante venenos se deshacen de vidas inocentes, ¿y si fueran vuestros hijos los que chuparan el veneno que puso el vecino? Cuando se adopta un animal hay que ser consciente de lo que conlleva porque se es responsable de su vida.

¿Cuánto pesa la responsabilidad para este tipo de personas?

Cuánto pesa la responsabilidad para los que estamos de este lado. Porque cuando das un animal en adopción sigues siendo responsable de él y con este gato la lista de responsables se hace cada vez más larga…

Dedicado a…

Inés, porque deja mucha parte de sí misma en este trabajo.

“Manuel”, que con toda su buena fe, lo rescató a Él de aquel patio.

Linux, que murió en las mismas circunstanias, envenenado por algún ingrato.

¿Maltrato o educación?

Marzo 10, 2009

Hoy, al salir del trabajo, mientras esperaba a que el semáforo se pusiera en verde para cruzar la ronda, he oído un llanto lastimero. Enseguida he sabido de donde provenía no solo por el volumen de su pena, también porque viene siendo algo habitual el ver a un cachorro de setter, de aproximadamente 7 u 8 meses, encerrado en la terraza que hay justo enfrente, en un primer piso, justo encima del semáforo.

Cuando he levantado la mirada, buscándolo en su “patio” de apenas metro y medio cuadrado, lo que más me dolido ha sido encontrarlo atado a la barandilla de la terraza con una cuerda de apenas medio metro que limitaba completamente los movimientos de animal.

Conozco al dueño de vista, lo he visto paseando a otro perro igual, seguramente la madre del cachorro; se la ve más tranquila, más serena y sin prisas por conocer el mundo, y es que la edad y la experiencia le dan a los animales cierto carácter relajado que siempre agradecen sus guías. Pero el cachorro es otra historia, es joven y fuerte, tira de la correa deseando verlo todo, acercarse a cada arbusto, a cada piedra… y su dueño lo coge con fuerza tirando de él para mantenerlo a su lado.

Entiendo que hay que educar a un animal, que deben aprender ciertas pautas de comportamiento, pero no tengo tan claro que en esta ocasión -como en muchas otras- el castigo sea el adecuado porque roza los límites del maltrato.

CONSEGUIDO!! Simba necesita ayuda urgente

Marzo 6, 2009

¡¡OBJETIVO ALCANZADO!! A fecha de hoy se ha logrado juntar la suma necesaria para poder llevar a cabo la intervención que Simba necesita para recuperar la vista.

Gracias a todos los que habéis colaborado :-) , pero cuando Simba vuelva a ver aún le quedará un camino por recorrer: el que le lleve a su nuevo hogar. Si alguien se anima a adoptar se puede poner en contacto con la Protectora de Animales de Ciudad Real o bien a través del blog.


Este no es un mensaje en cadena más, no lleva ninguna presentación en Power Point que muestre bellas ciudades ni ningún truco para hacernos más felices… Este mensaje cuenta una historia real de un animal que muere de tristeza, un animal que necesita una operación urgente a cuyo gasto no puede hacer frente la asociación protectora que lo mantiene en sus instalaciones por tratarse de algo muy costoso. Por eso os invito a leer su historia con la intención de tocaros la fibra sensible, de pediros ayuda porque entre todos seguro que conseguiremos juntar los fondos necesarios para que Simba pueda volver a ver, recobre la felicidad perdida y tenga más oportunidades de ser adoptado.

Si quieres colaborar con nosotros puedes hacerlo a través de la cuenta de la entidad de Caja Castilla la Mancha, número: 2105 2025 18 0142007090.

Simba en la protectora

Simba en la protectora

Simba es un cocker negro precioso que llevaba en la protectora de Malagón (Ciudad Real) dos años. En este tiempo se lo ha comido la tristeza, ha perdido el brillo del pelo, las ganas de vivir y jugar que tanto caracteriza a esta raza, y lo peor es que un problema en la vista que podía haberse resuelto cuando aún era cachorro -posiblemente el motivo de su abandono- se ha complicado hasta el punto de que prácticamente no ve por lo que el pobre animal ni siquiera sale de su jaula.

Los ojos de Simba

Los ojos de Simba

Actualmente está en una casa de acogida; esta semana Rosa le ha sometido en la clínica veterinaria Perros y Gatos de Ciudad Real a una primera intervención para intentar solucionar su problema de visión para evitar que se siga dañando la córnea, está recibiendo tratamiento y los cuidados de nuestra compañera para intentar recuperarlo, aunque llevará su tiempo.

Simba necesita un hogar, después de dos años de abandono, quizá más, de la oscuridad en la que ha estado sumido, es importante que cuando recupere la visión y las ganas de vivir encuentre un hogar donde se le ofrezca esta segunda oportunidad que tanto merece.

Colabora con nosotros, ayúdanos a salvar a Simba.

Difunde este post a todos tus contactos, que la historia de Simba se escuche en todos los rincones…