Archivo de Enero 2009

Chica nueva en la oficina

Enero 3, 2009

Con el nuevo año, estrenamos acogida con Triky, una conocida de la Protectora.

Esta gata ya estuvo en nuestras instalaciones, pero consiguió escapar y volvió al jardín en el que vive habitualmente. Es una gata preciosa, de un año aproximadamente, que con toda seguridad fuel abandonada, nuestra suposición se basa en que es un animal extraordinariamente cariñoso, acostumbrada al trato con humanos, confiada y buena, se acerca a todo el que reclama su atención para dedicarle una buena ración de ronroneos, y precisamente ese es su mayor enemigo porque no todo el que pasa por su lado es buena gente, y esa ha sido la causa de que haya vuelto con nosotros. En estas fechas navideñas, cargadas de paz y amor -o al menos eso es lo que nos venden-, algún valiente decidió darle a Triky una patada como regalo de año nuevo, dejándola malherida. Los vecinos del patio que ya la conocen dieron la voz de alarma y en seguida se acercaron a por ella.

Ahora está en casa, durmiendo en una cama calentita y no debajo de un coche, recibiendo las atenciones y al cariño que otro decidió arrebatarle. Es muy posible que el abandono se debiera a que entró en una edad de madurez y tuvo su primer celo; para quien no haya tenido una gata antes se convierte en algo casi insoportable (lo digo por experiencia), pero la solución no es abandonar al animal, lo que hay que hacer es esterilizar a las hembras, sobre todo, cuando no se tiene intención de que tengan descendencia, de ese modo uno se ahorra noches sin dormir y algún disgusto.

Os dejo un vídeo donde podréis comprobar lo casera que es esta gata de la calle…

Poned bien alto el volumen de vuestros altavoces, es hasta relajante el ronroneo de esta minina :-)

Es importante que Triky encuentre un hogar. En cuestión de quince días pasará por quirófano para esterilizarla, así que es la compañera ideal para alguien que desee tener un animal de compañía dulce y agradecida, prudente en el trato y muy tranquila y lo más importante, ya esterilizada. Por favor, pasad esta información a todo el que conozcáis, a ver si conseguimos que Triky encuentre un hogar pronto.

Mi último adiós del año

Enero 3, 2009

Desde mediados de noviembre no me había parado a escribir en el blog; con la entrada del nuevo año, me he hecho el firme propósito de intentar mantenerlo más al día, no solo por mí, sino por todos los animales que pasan por mi casa o por la Protectora, porque todos ellos necesitan que se les dé a conocer, llegar a todo el mundo por todos los medios habidos y por haber… Ahora, en el tercer día de este año, he dedicido dedicar mi primer post del 2009 a los dos últimos inquilinos que tuve en casa: Carmen y Samuel.

Carmen, una siamesa ciega preciosa, encontrada más muerta que viva en medio de una plaza por donde siempre pasa gente, solo una alma buena fue capaz de detenerse cerca, apiadarse de ella y hacérnosla llegar a la protectora. En seguida vino a casa, necesitada del amor y del cariño del que algún desgraciado le había privado; no solo fue abandonada sino que ademá había recibido un fuerte golpe en la cara que le había desplazado ligeramente la mandíbula y que, con toda seguridad, le había provocado la ceguera que ahora tendrá durante toda su vida.

Carmen ha salido a delante con todo mi esfuerzo y su valor y, como no, sus ganas de vivir. La ceguera no le ha impedido luchar por continuar con su vida, lo único que la ha convertido en una gatita más tranquila -inevitablemente-, haciendo de ella una compañera ideal para quien no quiera el alboroto de una joven cría.

Actualmente está en casa de unos familiares que se han decidido a adoptarla y sé de buena tinta que está muy bien atendida y que ahora tendrá todo lo que un día le arrebataron, por fin Carmen ha encontrado un hogar…

Y Samuel. Este gatín tiene una historia tremenda; habrá quien piense que exagerando las vidas de estos animales que sufren el abandono conseguimos algo… Ojalá, de veras, si así se ablandaran más corazones conseguiríamos que se adoptaran todos, pero no es así: ni exageramos ni el número de adopciones se dispara, increíble, ¿verdad? Es una pena, pero es así; todas las historias que os contamos son tan ciertas como la vida misma, y aunque es duro, hay que reconocer que son ellos, nuestros protagonistas, los que sufren verdaderas atrocidades…

Samuel, gatín atigrado de cinco meses, que aparenta solo tres porque debido a la falta de alimento, su cuerpo echó mano de sus reservas musculares convirtiéndole en lo que mi compañera llama cariñosamente en un gato bonsay. Samuel nació en la calle, fue uno de tantos y tantos cachorros que nacen al amparo de la noche, que tuvo con seguridad más suerte que sus hermanos y consiguió salir adelante en los primero meses de vida, pero que aunque no sufrió el abandono, sí el maltrato: recibió un fuerte golpe, posiblemente un pisotón o una buena patada en la cadera que lo dejó inmóvil de medio cuerpo para atrás, y así sobrevivió en la calle, malherido y sin poder moverse hasta que una compañera de la protectora lo encontró. El periplo de este pobre no acabó aquí porque se vio envuelto en una serie de aventuras hasta llegar a casa que no hicieron más que empeorar su estado y apagar un poco más su vida. Cuando llegó aquí no era más que un saquito de huesos, tremendamente atemorizado y que parecía haber abandonado toda esperanza, en sus ojos solo se reflejaba la espera del temible destino de la muerte. Estaba encogido y helado, pero eso no era lo peor: al tercer día, en el que no se movía apenas, mientras le daba de comer con una jeringa, una herida oculta en el pelaje se abrió y empezó a supurar, era una herida enorme que dejaba al descubierto su músculo…  Fue entonces cuando entendí ese apagamiento que tenía. Gracias a la cura que le hizo Susana, nuestra salvadora :-) ,  y a unas ganas repentinas de luchar, Samuel salió adelante, sí, vive y la verdad es que me siento parte de esa vida.

Samuel empezó a recuperar la sensibilidad en sus extremidades, a andar casi sin cojera, a comer con ganas, a ronronear… en fin, a ser feliz.

samuel

Samuel fue adoptado el viernes 26 de diciembre por una joven pareja. Agradecer a Rocío, su mamá adoptiva, todo el cariño que demostró hacia él desde el primer momento en que lo vio, por no importarle las dificultades que aún le quedan a Samuel por superar, por adoptarlo y darle todo lo que merece.

Lo hermoso del voluntariado es poder contar los finales felices…