Una de las actividades dentro del voluntariado de la Protectora que siempre me había llamado la atención es la acogida.
A quien nunca se ha metido en este tema puede parecerle algo innecesario, pero cuando llegan a las instalaciones cachorros tan pequeños como los que a continuación se presentan, la acogida se convierte en algo imprescindible. También es uno de los factores importantes a la hora de mantener cuidado y atendido a un animal convaleciente por algún tipo de operación o de enfermedad.
Para aquellos que siguen el foro de la asociación, sabrán que hace justo una semana entró una camada de cuatro gatines, muy pequeños, de un mes aproximadamente, y enseguida se puso el anuncio buscando quien los acogiera. Susana me llamó por si podía colaborar y enseguida me sentí parte responsable en la historia de los pequeños, así que me ofrecí a acogerlos a los cuatro, y otro agregado… Hay quien me tachará de loca, ¡cinco gatitos!, pero me sabía mal separar a los hermanos y, como dice el refrán: Donde comen dos, comen tres, pues en casa somos cuatro (entre humanos y animales), así que, ¿por quén no? (Donde comen cuatro, comen nueve…).
Ha pasado una semana y ahí estamos todos. Los peques están preciosos, más grandes, y con unas ganas de jugar interminables. Os los voy a presentar uno a uno ahora que los conozco mejor.
Dedito. Es una hembra carey preciosa. Su nombre se debe a que en una de sus patas traseras tiene un dedito blanco, así que con Dedito se quedó. Es juguetona, muy curiosa y, sobre todo, cariñosa; cuando estoy con ellos, le encanta quedarse cerca de mí, no pierde de vista a sus hermanos y le encanta entrar en todos los juegos.
Nena. Es la otra hembra del grupo, también carey. Una de las cosas que más llaman la atención de esta gatita es que tiene la puntita del rabo de color claro. Tiene un cara preciosa, aunque la foto no le hace justicia. Nena es la más cariñosa de todos, le encanta subirse y acurrucarse en mi regazo, y allí se queda observando al resto desde lo alto; de vez en cuando se vuelve y me mira como pidiendo un cariño, es un cielote…
Oso. Es el mayor de los machos de la camada. Es un animal superalegre y muy juguetón, no para de corretear y buscar a sus hermanos en todos los juegos. Y en los momentos de paz, le encanta arrimarse, busca cariños constantes y en cuanto lo tocas, por poco que sea, se pone a ronronear. Es un cielo.
Pelusa. También es macho, aunque el nombre pueda despistar. Se parece muchísimo a su hermano Oso, tanto en el carácter como en el pelaje, pero tiene algo distinto que lo hace especial: tiene por todo el cuerpo finos pelitos blancos, como si tuviera pelusilla, es muy gracioso, sobre todo, porque parece que tuviera las cejas blancas, aunque en la foto no se aprecia.
Tigre. El último macho es el agregado, lo recogió un policía de la calle. Se nota que no es de la misma camada, de hecho parece incluso un pelín más pequeño. Tiene un pelaje precioso y una cara afinada muy característica, pero lo que realmente importa de este animal es su carácter. Tigre es más bien miedoso, le ha costado más que al resto hacerse al sitio y jugar con sus hermanos adoptivos, jeje; pero ha sido cuestión de una semana que se incorporara al grupo, ahora participa activamente en los juegos y destaca, sobre todo, por su agilidad (se sube al taburete de un salto!). Le gustan los cariños, se nota que los necesita y los agradece muchísimo, pero le cuesta dejarse, aunque como todo, es cuestión de práctica…
Si os animáis a adoptar alguno de ellos (o varios
), podéis poneros en contacto mediante un comentario en el blog, o bien mandando un correo a la siguiente dirección:
informacion@protectoradeciudadreal.org
También podéis llamar a estos números:
Carmeli 926214345
Carmen 639467190
Si no queréis adoptar, por favor, pasar la información a vuestros contactos, es importante que estos pequeñajos encuentren un hogar donde crecer sanos y felices…

















